Los refugiados:
Hoy en día el tema de los refugiados es algo que afecta a casi todos los países del mundo pero, ¿Cómo se enfrenta la Unión Europea a este problema?
En los dos últimos años, Europa ha experimentado el mayor desplazamiento masivo de personas desde la Segunda Guerra Mundial. Más de un millón de refugiados e inmigrantes han llegado a la Unión Europea, la mayor parte de ellos huyendo de países en conflicto. La UE ha acordado una serie de medidas para hacer frente a la crisis, entre las que se incluye tratar de resolver las causas profundas de esta, así como incrementar en gran medida la ayuda a las personas necesitadas de asistencia humanitaria tanto dentro como fuera de la UE, además, está mejorando la seguridad en las fronteras con una nueva Guardia de Fronteras y Costas, así como luchando contra el tráfico de seres humanos y ofreciendo vías seguras para que las personas puedan entrar legalmente en la UE.
Pero, para tratar este tema debemos comprender a qué nos referimos con crisis de refugiados:
Los refugiados son personas que se han visto obligadas a huir de sus países para salvar sus vidas de guerras, conflictos, pobrezas, o por temor a ser perseguidos por su religión, ideología...
Muchas personas vulnerables vienen a la UE para solicitar asilo. Se trata de una forma de protección internacional que se concede a las personas que huyen de sus países de origen y que no pueden regresar a ellos debido a un temor fundado de persecución. La UE tiene la obligación legal y moral de proteger a las personas necesitadas. Los Estados miembros son responsables de examinar las solicitudes de asilo y decidir quién recibirá protección.
Sin embargo, no todo el mundo que llega a Europa necesita protección. Muchas personas abandonan su país de origen con el fin de mejorar sus vidas. A menudo, se denomina a estas personas inmigrantes económicos y, si no se acepta su solicitud de asilo, en ese caso los gobiernos nacionales tienen la obligación de devolverlos a su país de origen, o a cualquier otro país seguro que hayan atravesado.
Miles de personas han perdido la vida en el mar tratando de llegar a la UE. Casi el 90 % de los refugiados e inmigrantes han pagado a la delincuencia organizada y a traficantes de seres humanos para que les hagan cruzar las fronteras. Como consecuencia de ello, se les denomina inmigrantes «irregulares», es decir, que no han entrado en la UE por vías legales.
Alimentar a la gente, y darle agua y cobijo, representa una enorme presión sobre los recursos de algunos Estados miembros de la UE. Este es especialmente el caso de Grecia e Italia, países adonde llegan en primer lugar la gran mayoría de refugiados e inmigrantes que entran en la UE.
En una gran parte de la Unión Europea — el espacio Schengen —, las personas pueden circular libremente sin controles en las fronteras interiores, pero, como consecuencia del flujo de refugiados, algunos Estados miembros han reintroducido controles en sus fronteras con otros países de la UE. Al igual que la llegada de inmigrantes afecta a algunos Estados miembros más que a otros, el número de solicitudes de asilo no se distribuye de manera uniforme entre ellos. En 2015, el 75 % del total de las solicitudes de asilo se registraron en tan solo cinco Estados miembros (Alemania, Hungría, Suecia, Austria e Italia).
Para controlar el número de refugiados que entran en los países de la Unión Europea se han creado una serie de medidas, y son las siguientes:
Proporcionar ayuda humanitaria y ayuda al desarrollo
En total, la UE ha destinado más de 10 000 millones de euros del presupuesto de la UE para hacer frente a la crisis de los refugiados en 2015 y 2016. Muchas de las personas que llegan a la UE tienen unas necesidades básicas, como agua limpia, alimentos y cobijo. Desde mayo de 2016, la UE está financiando proyectos para hacer frente a las necesidades humanitarias más urgentes.
La UE también proporciona ayuda humanitaria a refugiados e inmigrantes en países fuera de la UE, como Turquía, Líbano, Jordania e Irak.
Salvar vidas en el mar y proteger las fronteras de la Unión Europea
La UE ha incrementado su capacidad para llevar a cabo operaciones de búsqueda y salvamento en el Mediterráneo y para luchar contra las redes delictivas. Triplicando los recursos disponibles, ha contribuido a salvar más de un cuarto de millón de vidas en 2015.
Los Estados miembros acordaron en junio de 2016 la creación de una nueva Guardia Europea de Fronteras y Costas para reforzar la gestión y la seguridad de las fronteras exteriores comunes de la UE.
Reubicación, reasentamiento y devolución:
A partir de una propuesta de la Comisión Europea, los Estados miembros se pusieron de acuerdo por primera vez para reubicar a 160000 solicitantes de asilo procedentes de Grecia e Italia en otros países de la UE antes de septiembre de 2017 mediante un programa de reasentamiento voluntario.
La UE también quiere crear vías seguras y legales para que los solicitantes de asilo puedan entrar en la UE a fin de que no tengan que poner en peligro su vida y sus ahorros al recurrir a tratantes y traficantes de personas.
La UE ha incrementado la tasa de devolución a su país de origen de los inmigrantes irregulares que no tienen derecho a permanecer en la UE.
Acuerdo con Turquía:
La UE y Turquía acordaron en marzo de 2016 que los inmigrantes irregulares y los solicitantes de asilo que llegan a las islas griegas procedentes de Turquía podrán ser devueltos a Turquía. Por cada sirio que se devuelva a Turquía desde las islas griegas después de cruzar irregularmente, la UE se hará cargo de un sirio procedente de Turquía que no haya intentado hacer este viaje de forma irregular.
Interrumpir la migración irregular incontrolada
La UE ha creado centros de acogida en Grecia e Italia para ayudar a las autoridades de estos países a gestionar los flujos migratorios. También ha enviado expertos para ayudar a registrar a las personas que llegan y para coordinar el retorno de algunos inmigrantes a sus países de origen.
La UE también tratará de establecer acuerdos de cooperación con los países de los que proceden los refugiados con el fin de salvar vidas, aumentar las devoluciones, permitir que los inmigrantes y los refugiados permanezcan más cerca de sus países de origen y, a largo plazo, contribuir al desarrollo de estos países con el fin de hacer frente a las causas profundas de la migración irregular.
La reforma de las normas de la UE en materia de asilo
Aunque la UE comenzó a desarrollar una política de asilo común en 1999, sus normas nunca se concibieron para hacer frente a la llegada de un gran número de personas en un breve espacio de tiempo. La Comisión está ahora examinando nuevas propuestas para revisar la legislación existente en consonancia con las necesidades actuales y futuras. El principio básico seguirá siendo el mismo, es decir, las personas deben solicitar asilo en el primer Estado miembro de la UE al que lleguen a no ser que tengan familiares en otro lugar, pero cuando un Estado miembro esté desbordado, debe existir una solidaridad y un reparto equitativo de la responsabilidad dentro de la UE.









































